Una comedia
De colores, texturas, y cortes.
"The Arlekin" es una marca que trae la inspiracion bufonesca a la moda del siglo veintiuno.
Trajes y atuendos creativos inspirados en clasicos personajes de la comedia del arte.
Después de haberse llamado Kaleidoscopio, los fetiches por los Pierrots y otros personajes de la
comedia del arte, motivó a Margarita Rodríguez a idear su marca de vestuario
The Arlekín. Sus propuestas
son una invitación a la magia y la fantasía, lo juglaresco y lo popular de antaño, para
una atrevida puesta de estilo contemporáneo que se la juega por el colorido, los contrastes
y estampados, rescate de retazos y reutilización de materiales.
Medio extravagante y medio lúdica,
The Arlekín comenzó hace
poco más de cuatro años apostando por una marca de vestuario Pret-a-porter principalmente
dirigida a mujeres, y difundida por redes sociales de internet, mientras Margarita aún estudiaba
diseño. La propuesta desarrolla una imagen teatral para una marca aún de fantasía; no sólo por
sus diseños que más adelante también pretenden indagar en el rubro de moda masculina, si no
porque aún no está patentada, "como muchos jóvenes colegas que están empezando, creo hay que
hacerlo de abajo como todo y de a poco invertir en plataformas propias; en lo comercial aún
estoy trabajando", nos cuenta Margarita.
Así es como aún no hay un lugar establecido donde encontrar las locuras de
The Arlekín. Si bien
antes podíamos encontrar la marca en diversas ferias de diseño, ahora distribuye en diferentes
tiendas de Alonso de Córdova a las que entrega sus productos a consignación, "a futuro claro
que me gustaría formalizar mi negocio, ganarme un Fondart o algún fondo y empezar un negocio
de verdad", nos dice.
Ha probado diversos modos de producción, por lo general
The Arlekín utiliza muchos
retazos y poco metraje de diversas telas para dar más exclusividad y no hacer réplicas. A veces
se corta por talla, modalidad que se pretende implementar para la próxima compra de materias
primas, y sobre los precios, estos dependen del trabajo de cada prenda.
Con pasadas por desfiles como SFW y Santiago de Moda, e invitaciones a desfiles en Galicia
y Berlín, Margarita corre por sus propios deslindes más bien como outsider del mundo del
diseño independiente nacional. Un comienzo colorido que no burla desafíos y bufonescamente
traza, corta y cose, atuendos que hacen callejear la fantasía.